El bloqueo creativo no suele ser una falta de talento. Más a menudo se trata de demasiada presión, demasiadas opciones o un cerebro cansado que intenta producir algo impresionante cuando se le ordena.
Así que bajen las apuestas. Haz algo pequeño. Ponte una restricción. Deje que el dibujo sea un calentamiento en lugar de un veredicto.
1. El objeto vivo
Elige un objeto común y corriente y dale un ambiente. Una taza soñolienta. Un lápiz nervioso. Una lámpara que se estira cuando se enciende. Mantenga el objeto reconocible y deje que el movimiento lleve la personalidad.
2. Clima con mal genio
Dibuja una lluvia que baila, una nube que se enfurruña o un relámpago que garabatea el cielo. El clima es un gran estímulo porque el movimiento ya está integrado en la idea.
3. Tres puntos, una historia
Utilice sólo tres puntos. Haz que se reúnan, se dispersen, se escondan, orbiten o discutan. Este es un buen recordatorio de que la animación no necesita muchas partes para tener ritmo.
4. Una forma que cambia de opinión
Comienza con una forma y deja que se convierta en otra: de círculo a estrella, de gota a flor, de cuadrado a casita. No te preocupes por la transformación perfecta. El incómodo momento intermedio suele ser la parte divertida.
5. Un sentimiento sin rostro
Anima la alegría, el aburrimiento, el pánico o la calma sin dibujar un personaje. Utilice líneas, colores, espacios y movimiento. Este mensaje es especialmente bueno cuando las caras parecen demasiado literales.
6. La criatura de 30 segundos
Configura un cronómetro de 30 segundos y dibuja una criatura antes de que puedas pensar demasiado en ello. Agregue un detalle de movimiento: un bamboleo, un parpadeo, un rebote o un movimiento de cola.
7. Un pequeño bucle
Haz que el final vuelva limpiamente al principio. Una estrella pulsante, una hoja flotante o un ojo parpadeante funcionan. Los bucles enseñan la sincronización en silencio.
8. Mociones opuestas
Dibuja dos cosas realizando acciones opuestas. Uno crece mientras uno se encoge. Uno se eleva mientras uno se hunde. El contraste crea energía instantánea.
9. El mal pase del dibujo
Dibuja algo mal intencionalmente. Entonces dale un detalle encantador. Esto elimina la presión de ser bueno y deja espacio para la sorpresa.
10. Una pegatina para un amigo
Imagínese enviarle a alguien una pequeña pegatina animada hoy. ¿Qué disfrutarían realmente? ¿Una estrella alegre? ¿Un gato somnoliento? ¿Un pequeño y dramático “no”? Haz eso.
Hacer que las indicaciones funcionen mejor
Utilice un límite de tiempo. Veinte minutos son suficientes. Guarde el dibujo incluso si es tosco. Si un mensaje no funciona, siga adelante en lugar de darle importancia.
El objetivo no es vencer para siempre el bloqueo creativo. El objetivo es hacer algo pequeño y recordar que empezar puede ser suave.
Elija un mensaje
Abre WigglyPaint, hazlo pequeño y detente antes de que se te escape la diversión.
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